lunes, 21 de enero de 2013

Adiós 2012.Hola 2013.


Llegó el momento de despedirnos 2012. He vivido mucho en estos 365 días. En ellos he aprendido mucho. He aprendido que la vida no es como la cuentan, ni como se ve en las películas. La vida es como tú la quieras vivir. Solamente tú eliges quién tiene que quedarse en ella, y a quién le debes decir adiós. Que los que de verdad merecen estar, son aquellos que harían lo imposible por estar en ella. He aprendido el ser un poquito egoísta y pensar por una vez en mí. Este año, como cada año que vamos creciendo, somos más fuertes. Ya sonrío sin que me importe nada, y vivo en mi mundo desentendida, porque esa es mi manera de ser feliz. Los amigos nunca pueden faltar. De ellos he aprendido que siempre van a estar ahí. Destacar entre ellos a mi mejor amigo. Que puede que discutamos muchas veces, pero no somos perfectos. Porque después de esas discusiones vuelven las risas y los abrazos de reconciliación que saben muy bien. De mi mejor amiga decir que es tan grande que no sabría expresarla mi aprecio. Y las personas que he conocido este verano son increíbles, espero pasar todos los veranos con ellos, en mi querida Navaluenga. También he aprendido que la vida es como un tren, o te montas o te quedas. Que hoy soy más fuerte que ayer, pero menos que mañana. Que una vez que uno cae, aprende a levantarse. Que el tiempo decide, llevándose las malas experiencias que uno vive. Y sonriendo cuando recuerdas las buenas. Que el amor no es cuestión de palabras y de quién quiere más a quién, si no de demostrarlo. Darte las gracias por darme la familia que tengo, que es muy grande. A mi madre que me dio la vida y a mi padre que me la enseña. Por tener a las mejores hermanas del mundo, porque para mí lo son. Han estado conmigo desde que abrí los ojos por primera vez, y lo estarán, como yo lo estaré con ellas; Siempre. ¡Ah! Y no se me tienen que olvidar mis cuñados, que son el motivo de la felicidad de ellas. A ellos, gracias. Decir a mis abuelos, que ven desde ahí arriba, que no se preocupen, que cuidaré de todos ellos, y que siempre me acuerdo de vosotros. Sobretodo de ti abuela. Y a ti no te olvido pequeña Lola. Que Blas y Bella me recuerdan a ti cada vez que les veo, y eso me gusta. Pero esto no es todo del 2012. Lo mejor llegó cuando el día 26 de Septiembre nació nuestro pequeño, Nicolás. Mi hermana Laura se hizo madre, y estoy segura que te enseñará todo lo que tienes que saber sobre este mundo. Y todos nosotros estaremos aquí para verte crecer. Porque has sido la mayor alegría de este año Nicolás. Esto es lo que más debo agradecer a este año, el haberte traído y habernos hecho felices.
Por último pedir que el 2013 sea aún mejor que este, que me traiga más buenos momentos para colgarlos en la pared de mi habitación. Y que por favor, todas las personas que tengo, sigan conmigo. Adiós 2012.

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