jueves, 19 de septiembre de 2013

Nunca había visto algo tan especial.

Y un escalofrío sentí por todo mi cuerpo. Por cada poro de mi piel. Incluso el universo tembló al sentir tus pisadas. Tus pies descalzos, fríos y seguros. Volviendo al lugar donde solo los árboles de bronce nos miraban. ¿Como pudimos perdernos? Entre tus manos mis dedos dibujando amaneceres. La arena pegada en nuestras piernas y yo dormida en ti. Te tenía más cerca que nunca. El viento traspasaba el aroma de mi pelo, mientras tú soñabas. Tus pupilas dejaron la ciudad apagada, ni siquiera la luna era la protagonista. La verdad, es que nunca había visto algo tan especial. Olvidamos las agujas del reloj, olvidamos el tiempo. Como los besos que dan la sensación de que fueran a durar toda una vida. El último rincón del mundo en que vivíamos, respirabas.Mientras, mis labios suspiraban. 

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